|
RAAS:SAQUEO
BAJO LA BANDERA AUTONOMICA
Ronald
Hill Álvarez
hillron@hotmail.com
Nueva
Guinea, RAAS
April
14,2004-Excelente es el calificativo que los costeños debemos dar a
los tres reportajes especiales publicados
por La Prensa el 13 del corriente mes en relación a los diferentes actos
de corrupción que se han dado en la Región Autónoma del Atlántico Sur
(RAAS) por parte de las autoridades regionales, principalmente porque dan
a conocer hechos reales y concretos de abuso de poder y bienes del pueblo
costeño en beneficio de individuos que se han lucrado por varios años y
aún continúan figurando en cargos públicos. Se trata de denuncias
concretas y a la vez asumidas por los protagonistas.
¿Cómo es
posible que un proyecto tan hermoso que llama a la “unidad en la
diversidad” materializado en la autonomía de las regiones de la Costa
Caribe pueda ser tirado por la borda por este tipo de personas y actos? ¿El
proceso autonómico en la RAAS propicia las condiciones para que la
corrupción se de con mayor facilidad? ¿Los representantes electos por
las comunidades y grupos étnicos según circunscripción electoral han
sido victimas de algún “embrujo” que los deja ciegos por parte de
estos funcionarios? ¿En los actos de corrupción señalados han estado
implicados funcionarios de las diferentes instancias del gobierno central y
partidos políticos que los han propiciado? Las respuestas de seguro son
positivas.
La autonomía
en su momento señale que se encuentra en crisis. No solo la autonomía
como tal sino también la sociedad costeña en su conjunto. Han sido
siglos de marginación y abandono de los gobiernos centrales que van
desfigurando la sociedad más rica en diversidad de grupos étnicos y
recursos naturales que deberían ser orgullo de la nación entera. El
gobierno central tiene una alta cuota de culpabilidad en esta situación
que llena de vergüenza a los costeños y al pueblo nicaragüense. Esa
autonomía que hoy se ha convertido en la bandera que cubre los actos de
corrupción debe rescatarse y llenarse de nuevos brillos porque es un
proyecto hermoso que lleva esperanzas al pueblo costeño.
Declarar
que “la costa es una tierra de locos y corruptos” es lo más infame
que un costeño puede decir de su propio pueblo, es traicionar a ese
pueblo abandonado, explotado por siglos y que se encuentra con los índices
de desarrollo humano más bajos del país. Es aprovecharse de los bajos
niveles de educación de la inmensa mayoría de los pueblos indígenas
para cometer todo tipo de fechorías en nombre de ellos y del proceso
autonómico. Este tipo de funcionarios regionales deben desaparecer porque
ya no llenan las aspiraciones del pueblo costeño, ya no representan sus
intereses por muy corderitos que aparentan al profesar la fe y realizar
cultos religiosos. Al pueblo costeño ya no pueden seguir engañándolo.
En décadas
pasadas el saqueo de los recursos se realizaba por compañías extranjeras
en contubernio con funcionarios del gobierno central en las que las
mordidas les quedaban a estos, principalmente senadores representantes del
entonces Departamento de Zelaya. Hoy la historia se repite pero por
funcionarios que actúan en un espacio más reducido y que viven la
cotidianeidad con los ciudadanos de la costa. Las autoridades judiciales
de la RAAS no tienen argumentos validos para justificar la impunidad ante
estos actos de corrupción: falta de tiempo, demasiado trabajo, ataque
cardiaco, etc., ninguno de esos argumentos tienen validez. La incapacidad,
la carencia de ética profesional y la influencia partidista están a la
vista en la retardación del proceso judicial en contra de los
funcionarios corruptos.
El siglo
XXI es el siglo que abre los espacios a la participación ciudadana para
estar atentos a los diferentes actos y políticas públicas que afectan a
los ciudadanos de un municipio, una región como la RAAS y a un país como
Nicaragua en que los actos delictivos están a la orden del día. Más aún
tiene validez en una región donde se vive un proceso autonómico. No vale
quedarnos con la frase del editorial de La Prensa: Corruptos, ¿y que? La
sociedad civil organizada de la RAAS, el Comité de ONG´s, las
organizaciones de costeños existente en el país, debemos hacer presión
para que esos corruptos sean procesados por el bien y el futuro del
proceso autonómico. Es la hora de enarbolar la bandera de la autonomía
para que deje de cubrir a funcionarios corruptos por el bien de todos los
costeños y el mismo país. |